Piénsatelo dos veces antes de colocarte unos pendientes rojos

Todo comenzó el día que se me ocurrió hacerme unos pendientes de coral rojo, sobre todo para que me combinaran con una abrigo de cuadritos rojos y blanco que me encantaba.

Me pintaba los labios rojos, me hacia un moño a la Grace Kelly, o un moño francés, como prefieran llamarle, y cuál era mi sorpresa al ver que todo el mundo me preguntaba donde me los había comprado 🤷🏻‍♀️

Bueno, no todo el mundo, tengo ligera tendencia a exagerar, por lo visto, tiene que ver con mi sangre andaluza 🤦🏻‍♀️ pero si, a menudo, y mi sorpresa aún era mayor al oír que deseaban encargarme unos iguales cuando respondía que me los había hecho yo misma.

Ahí ya empezó lo de las piezas únicas, sin concepto previo ni ná de ná, nunca me apeteció, ni me apetece, crear algo dos veces, ni repetir ni copiar a nada ni a nadie, porque sino, ya me dirás, como iba yo poder dar rienda suelta a tanta creatividad que llevo dentro de este cuerpo serrano. Porque creativa lo he sido toda mi vida y de una manera muy inconsciente, tanto que los demás lo veían en mi, antes que yo misma. Pero, eso ya es otra historia y será para otro día.

Ni el abrigo ni los pendientes los tengo ya, estos últimos al final los acabé vendiendo a alguien que los adoraba tanto que me sedujo tanta pasión hacia mi trabajo, y se los vendí.

Por tener, no creo ni tener siquiera foto de aquel look, por eso compartiré una foto de un par que acabo de crear y que de momento está en venta en mi recién estrenada tienda online.

https://www.miriamdelapaz.com/product-page/bronze-rusty-green-artistic-earrings

0